viernes, 29 de enero de 2016

Anonimo.


  ¿Amor? Hay cosas más nocivas que eso. Son más peligrosas, se parecen a la obsesión y yacen al lado de la lujuria, esas te seducen a esos tres segundos de estupidez y ¡pum! todo se fue al carajo. Todo porque estamos solos, y eso nos chinga. Nos remueve la bilis ver gente feliz y contenta, aunque la tachemos de pendeja. Ni si quiera son celos, es pura y chillante repugnancia. ¿Qué saben ellos de sus trances mojigatos? ¿De que la carne se les va a caer y que a la larga hay que comprar las miradas con cinismo? Lo que cala es que no hay medio camino. No hay a quien tirarte y te tire como dios manda por quien eres. Todos te usan “por dé mientras” ¿Mientras qué? ¿Mientras llega the one? No mamen. 
Y ese no es el verdadero problema, hablémoslo claro, usarme o usarte, si te agrada la idea y a mí, I’m in. Lo que me ha llevado a tomar mi ropa y largarme de ahí es esa bonita mirada ausente que suelen tener de culpa. “No te beso, no es por amor” “No hablemos, son solo necesidades” ¡¿Necesidades?! A veces necesito un beso, no me basta poner el cuerpo en marcha y ya. A veces necesito hablar, no me importa si te quedas o te largas de madrugada. A veces necesito tres o cuatro tragos, y que me saquen cargando de la pocilga en la que me haya metido. Que me lleven a casa y me vean dormir. Me vale madre si al día siguiente quiero matarme por tamaña pendejada, pero por favor entiendan. A medias no me sirven. A medias no les sirvo. 

        Dejen de buscarle nombrecitos: amigovios, fuck budy’s, free. Lo ponen como a medio camino de un noviazgo y a un tercio de dignidad. Si me van a coger háganlo bien, si me van a besar háganlo como se debe: tronado, de lengua o con suspiros de por medio, pero por favor, si medio me van a tener lástima, mejor tráguensela porque sus pasitos a medias no me dan para medio bailable de secundaria. 

        Y yo para que me hago, si también ando entre la indecisión y las pinches lágrimas de soledad, pero el pedo es que me gustan. Olvidemos las cicatrices y el cardio bien roto por un ratito, y aunque el orgullo me quiera madrear les digo que lo intento. La expresión ausente en el sexo es una mamada, o se hace o no se hace, pero no a medias, a medias ya tuviste media prepa y alguna que otra estupidez en medio. Y si te voy besar, lo voy a hacer bien, como si quisiera sacarte el alma por diferentes métodos: suave, o fuerte y a mordidas, no sé y espero nunca saberlo.

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